Una sopa reconfortante y cremosa donde las papas tiernas se mezclan a la perfección con el toque especiado del chorizo. Esta receta está diseñada para prepararse fácilmente utilizando tus tortitas de chorizo: basta con descongelarlas y deshacerlas para integrarlas a este o cualquier otro platillo.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Toma las 4 tortitas de chorizo previamente descongeladas, deshazlas con las manos o con un utensilio directamente en la olla, y cocínalas durante 5 a 7 minutos hasta que estén bien doradas y aromáticas, moviendo de vez en cuando.
Agrega la cebolla finamente picada a la olla junto con el chorizo ya deshecho. Sofríe todo junto por 3 o 4 minutos hasta que la cebolla se vea transparente. Incorpora el ajo picado y cocina por 30 segundos más. Si vas a usar pimentón ahumado, espolvoréalo en este momento y mezcla bien.
Añade las papas cortadas en cubos y vierte las 4 tazas de caldo de pollo. Sube el fuego hasta que hierva, luego bájalo a fuego lento, tapa la olla y deja cocinar de 15 a 20 minutos, o hasta que las papas estén completamente suaves.
Una vez que las papas estén blandas, usa un machacador de papas o una licuadora de inmersión para triturar parcialmente la sopa. Esto le dará una consistencia espesa y cremosa, pero asegúrate de dejar algunos trozos enteros de papa para mantener una buena textura.
Vierte la crema para batir en la sopa. Revuelve bien y calienta todo junto a fuego muy bajo. Es muy importante que no dejes que la sopa vuelva a hervir después de añadir la crema, ya que podría cortarse. Sazona con sal y pimienta negra al gusto.
Sirve la sopa caliente en tazones, decora con un poco de perejil fresco picado por encima y acompáñala con rebanadas de pan crujiente.